La playa de Âncora

Praia de Âncora. Fotografía de Eva Leyenda.

La playa de Âncora (en portugués, Praia de Âncora) es una de las playas más populares del norte de Portugal.  Está situada en la parroquia de Vila Praia de Âncora (Caminha), a 9 km al sur de la ciudad de Caminha y a unos 13 km de Viana de Castelo.

Esta playa está asentada en una región portuguesa muy visitada durante la época estival. Tiene un clima muy suave durante todo el año, pues se encuentra entre colinas costeras y estas colinas, actúan como escudo protector ante los vientos marinos.

La Praia de Âncora reúne cualidades para ser considerada una playa de excelente calidad. Sus arenales de más de 400 m son blancos y limpios.  Sus aguas conservan una temperatura que oscila entre los 18º C de máximo en verano y los 14ºC  en invierno. El agua de Praia de Âncora es conocida por ser muy rica en yodo,  lo que le otorga cualidades terapéuticas beneficiosas para el metabolismo, el crecimiento y el sistema nervioso.

La Praia de Âncora es una playa de “buenas olas”. Las olas de calidad son una constante que emanan del agitado Océano Atlántico y,  por esa razón, en la Praia de Âncora se dan las condiciones apropiadas para practicar todo tipo de deportes naúticos.

En el extremo sur de la playa, y como “perfecto elemento ornamental” de Âncora, encontramos un precioso edificio del siglo XIX, el hospital da Gelfa. Las vistas desde allí son impresionantes y, sin lugar a duda, es un lugar idóneo para  contemplar como el sol se va hundiendo en el inmenso océano.

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La playa de La Cocina

Playa de La Cocina. Fotografía de Lorena Quevedo.

Al oeste de la isla de La Graciosa (Lanzarote) está situada la playa de La Cocina.

La Cocina es una pequeña calita que se encuentra escondida detrás de la gigantesca Montaña Amarilla. La Cocina no tiene fácil acceso, pues para llegar a ella tienes que caminar un buen rato por arenales blancos, pero la travesía vale la pena; la tranquilidad de sus aguas turquesas y su arena vírgen dan buena muestra de ello.

Las vistas desde La Cocina son espectaculares. Al fondo, podemos ver el Risco de Famara con sus enormes acantilados y su playa; y alrededor de uno, sólo agua, arena y montaña.

La Montaña Amarilla es el elemento natural que más destaca de esta playa. Es un monte de tan sólo 172 metros, en el que abunda la vegetación autóctona y el jable. Su nombre se debe a que el color predominante de esta montaña es el amarillo de sus arenas, aunque en la Montaña Amarilla también podemos apreciar otros colores como los marrones y rojizos de la tierra, y el verde de su flora.

El aislamiento de la playa le permite tener unas aguas muy tranquilas, en las que muy rara vez se forman olas. Esta característica hace que La Cocina sea un lugar idóneo para que los niños jueguen y para practicar snorkel. Pero el aislamiento también tiene su parte negativa, y sin lugar a duda, lo peor de la playa es la sensación constante de calor. Para soportar sus altas temperaturas es recomendable buscar la sombra de la montaña, hidratarse bien y refrescarse frecuentemente en el mar.

La Cala de Vinyes

Cala de Vinyes. Fotografía de Rocío Brandón.

La Cala de las Vinyes es una cala urbana situada en la localidad balear de Magaluf. La playa, de 35 metros de largo por 90 metros de ancho, está incluida en el núcleo urbano de la ciudad mallorquín, junto a un montón de apartamentos, complejos hoteleros, tiendas y bares.

A pesar de estar situada en medio de un resort, el ambiente de la cala es muy acogedor durante todo el año, con una única excepción: los meses estivales. Durante el verano Magaluf se llena de turistas extranjeros. Los más habituales son los británicos, los alemanes y los escandinavos. Si se quiere huir del turismo “guiri” es recomendable visitar la Cala de Vinyes en primavera u otoño.

En la zona de entrada de la playa, las palmeras crecen perfectamente alineadas entre la arena. Al fondo, el paisaje mezcla altos acantilados con enormes edificios. Ante la cala se abre un mar de color azul intenso y, desde la arena blanca, se pueden contemplar atardeceres inolvidables.

En Magaluf todo gira en torno al ocio, las vacaciones y la diversión; es por eso que cerca de la playa puedes encontrar todo tipo de servicios y modos de entretenimiento: parques de atracciones, discotecas, excursiones por el mar, campos de golf, alquiler de equipos para deportes náuticos…

La Cala de Vinyes pertenece a un área de recuperación de la “masacre urbanística” realizada en España durante la década de los sesenta. En la actualidad, se están llevando a cabo mejoras para embellecer los espacios públicos y las zonas hoteleras; además se están realizando obras para ganar espacios públicos abiertos y reducir el impacto visual en las playas baleares.

La playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas. Fotografía de Lorena Quevedo.

La playa de Las Conchas está ubicada en el norte de la isla de La Graciosa (Islas Canarias), a un kilómetro de Lanzarote. Sus arenas blancas y gruesas se entrelazan con piedras de tipo volcánico y con algunos arbustos de tonos verdosos. Esta duna tiene más de medio kilómetro de extensión y, desde cualquier punto de la misma podemos quedarnos embobados disfrutando del paisaje que la rodea: El islote de Montaña Clara, en frente; el Roque del Infierno, al oeste; y la isla de Alegranza, al norte. El sistema dunar está apoyado en su zona norte sobre una ladera del volcán Montaña Bermeja.

Las aguas de Las Conchas son frescas y agitadas debido a las corrientes atlánticas y a los vientos alisios; sin embargo, tomarse un baño en la orilla de esta playa no suele ser peligroso. En días muy calurosos y con cielos despejados, la playa de Las Conchas es una excelente elección debido a la constante brisa, que actúa “como un soplo de aire fresco” en medio de un desierto.

Esta playa tiene una gran calidad ambiental y está declarada Parque Natural Protegido. Estas dunas reciben el nombre de Las Conchas debido a que su arena está compuesta prácticamente por trocitos minúsculos de conchas.

Las Conchas es un lugar paradisíaco alejado del asfalto, del ruido, de los coches… Es un lugar mágico, donde el tiempo asemeja pararse. Las Conchas es una  playa que desconoce el bullicio turístico y los baños de multitudes. Las Conchas es un espacio que rebosa tranquilidad.

La playa de O Tamuxe

Playa de O Tamuxe. Fotografía de Tania Pérez.

La playa de O Tamuxe está situada en el municipio gallego de O Rosal. Es una playa fluvial ubicada al lado de la desembocadura del río Tamuxe, en un humedal del río Miño, el denominado Estuario del Miño.

La playa pertenece a una zona protegida como Espacio Natura por la Red 2000. O Tamuxe es una playa semiurbana de arenas doradas, en la que cohabitan en perfecta armonía diversidad de especies. En sus humedales conviven aves zancudas, marínasanátidas, límicolas y aves rapaces. Además, dispone de una riquísima fauna autóctona, que sólo podemos encontrar en el Baixo Miño, única gracias a sus especiales condiciones fluviales-marítimas.

En la playa nos encontramos un embarcadero con pequeñas barquitas; barquitas de pescadores y barquitas de algunos de los amantes de las aguas gallegas. A pocos pasos de la orilla del río Tamuxe, tenemos un área recreativa y, tras pasar un antiguo puente,  tropezamos con un precioso paraje habilitado como merendero.

El puente de O Tamuxe tiene origen romano y pertenece a la vía Per Loca Maritima. En la actualidad, el puente que adorna el fondo de la playa de O Tamuxe fue construido e inaugurado nuevamente en tiempos de Isabel II.

Desde esta playa fluvial parte un sendero que invita a adentrarse  y perderse en una ruta que finaliza en las retiradas Pozas de Loureza, aunque antes de llegar allí, pasaremos por robledales, visitaremos los molinos de Las Azeñas y posaremos nuestra vista en un bonito edificio que en otro tiempo fue una fábrica de peines.

La playa de la isla de Lokrum

Isla de Lokrum. Fotografía de Paula Gil.

La isla de Lokrum está situada a 700 metros del puerto de la ciudad croata de Dubrovnik. Para llegar hasta allí hay que coger un barco en Dubrovnik. El viaje a la isla dura alrededor de 12 minutos, por lo que antes de que te des cuenta, habrás llegado al Parque Nacional de Lokrum.

Lokrum es una isla sin habitantes, sin tráfico; Lokrum es un remanso de tranquilidad y un lugar para perderse paseando y disfrutando del paisaje. El islote es muy hermoso y pequeño, pero en él podemos hallar unos cuantos tesoros escondidos.

La flora está compuesta principalmente por pinares, cipreses, palmeras, olivos y exuberante vegetación, entre la que cual se oculta un lago de agua salada, el Mare Muorto. El Mare Muorto se encuentra protegido por un “pequeño ejército de simpáticos pavos reales”.

En la isla veremos también las ruinas de un monasterio benedictino construido en el año 1023. Este monasterio envuelve a la isla con una fantasmagórica leyenda napoleónica. Según la leyenda, Napoleón terminó con la independencia de Dubrovnik y expulsó a la orden religiosa de Lokrum. Desde ese momento, las desgracias asolaron a los propietarios de las tierras y las tierras fueron abandonadas.

La isla tiene una playa nudista de tipo rocoso con una escalera para acceder al agua. Además de esta playa, la isla esconde pequeñas calas de aguas cristalinas, fondos azules y losas de roca perfectamente pulidas entre las que puedes disfrutar de un día apacible bajo el sol.

En la isla no hay restaurantes ni bares, sólo hay un café con una oferta diaria de aperitivos, por lo que es muy recomendable llevar algo para comer si decides pasar el día en Lokrum.

 

La playa del Arenal

Playa del Arenal. Fotografía de Lorena Quevedo.

El Arenal es una playa situada entre los municipios de Palma de Mallorca y Llucmajor. Es una de las playas urbanas más turísticas de la isla de Mallorca.

Tiene una longitud de unos cinco kilómetros de largo. Sus arenas son blancas, gruesas pero con textura agradable. Sus aguas mediterráneas son cálidas y muy tranquilas, sin apenas oleaje. La playa es una reliquia de las antiguas dunas mallorquinas, dunas que se han visto avasalladas por la construcción en su época de bonanza.

A lo largo de la playa hay un paseo que cuenta con carril bici y, ,en el cual,  se pueden encontrar bastantes balnearios y, además,  todo tipo de bares y restaurantes al aire libre.

La playa dispone además de otros servicios: limpieza de playas, duchas, alquiler de hamacas, alquiler de coches (situado en la zona), socorristas… Además esta playa te brinda la posibilidad de realizar deportes acuáticos como el windsufs y el esquí acuático.

En el Arenal todo gira alrededor del ocio por lo que muy cerca puedes encontrar también multitud de comercios y discotecas. Los turistas que suelen veranear aquí buscan la placentera mezcla de sol y fiesta, por lo que “la marcha” se convierte en una cualidad más sine qua non del propio Arenal.

En verano la playa está muy llena de gente, sobre todo por turistas alemanes, por lo cual los mejores meses para ir son mayo, junio, septiembre y octubre; durante estos meses no hay tantos visitantes.