Bolonia, conoce una playa virgen de Cádiz

 

Para nadie es un secreto que Cádiz posee muchas de las mejores playas de España, una de estas es Bolonia un lugar donde podrás bañarte a gusto y conocer su pasado romano y riquezas naturales.

Las playas gaditanas ofrecen todo lo que buscas en unas vacaciones como buena comida y simpatía, te encantará Bolonia ya que recoge lo mejor del Atlántico y del Mediterráneo en el Estrecho de Gibraltar.

Otras playas gaditanas son Conil, Tarifa donde podrás hacer surf, pero Bolonia es interesante ya que es una playa virgen. Esta se encuentra a algunos kilómetros de Tarifa y es una de las playas con más encanto de la región.

Puedes empezar la excursión disfrutando de las vistas del estrecho y de las dunas que hacen este lugar famoso. Si quieres dormir en este lugar debes llamar con tiempo ya que hay pocas oferta de alojamientos.

Cerquita de la playa se encuentran las ruinas de Baelo Claudia, para visitarlas debes obtener una entrada en la puerta. Baelo Claudia son unas ruinas de la antigua ciudad romana que se encuentran justo al lado de la playa de Bolonia y que se encuentran perfectamente conservadas y que fueron descubiertas en los años setenta.

Anímate y disfruta del encanto de las playas de Cádiz, durante tu visita a Bolonia puedes aprovechar para conocer Algeciras y también puedes cruzar a Gibraltar a conocer otro mundo.

Ya sea en verano o invierno, cualquier época es buena para conocer Bolonia, por lo tanto, organiza tu viaje y disfruta de una de las mejores playas vírgenes españolas.

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El río Eresma a su paso por la Boca del Asno

El río Eresma a su paso por la Boca del Asno. Fotografía de Violeta Lomba.

Si estás por el centro peninsular y no tienes la oportunidad de escaparte a la playa, te ofrecemos una alternativa que te ayudará a aguantar mejor las altas temperaturas de este verano: La Boca del Asno, en la provincia de Segovia.

La Boca del Asno es un hermoso paraje natural situado en la Sierra de Guadarrama, a unos 70 km de Madrid. El río Eresma riega toda la Boca del Asno y la llena de vida.  Entre la vegetación más abundante de la zona nos encontramos pinos silvestres, encinares y robledales; entre la fauna de la zona abundan las vacas y los caballos semisalvajes, los buitres, los zorros, los jabalís, las águilas imperiales e infinidad de especies acuáticas.

La Boca del Asno tiene una zona recreativa en la que muchas familias de los alrededores deciden pasar los fines de semana. Dispone de aparcamiento, aseos, mesas de madera bajo lo sombra de la frondosa arboleda y hasta de un pequeño bar.

La Boca del Asno es además un lugar muy peculiar debido a que por ella pasan numerosas rutas de senderismo. Una de las más conocidas es la Senda de Las Pesqueras Reales. Esta ruta fue creada por el Rey Carlos III, el cuál decidió acondicionar un camino de piedra paralelo al río Eresma para facilitar la pesca a la realeza. Otras rutas de senderismo de  la zona son: la que baja el río Eresma hasta el puente de Navalacarreta y, la ruta que está situada en la otra orilla del río hasta el puente de los Vadillos.

La playa de La Romanilla

Playa de La Romanilla. Fotografía de Cándida Sánchez.

La playa de La Romanilla se encuentra situada en la localidad costera de Roquetas de Mar, provincia de Almería. Roquetas de Mar es un pueblo turístico ideal para disfrutar de unas vacaciones. Su temperatura media anual es de 19º C.

Pero si se quiere disfrutar de las playas de Roquetas de Mar sin aglomeraciones es recomendable visitarla en época no estival, en primavera o septiembre. Durante los meses de verano, la playa La Romanilla se llena de turistas, lo que hace que los días en esta playa sean un poco movidos, con mucho movimiento de gente.

Esta duna almeriense está condecorada con la bandera azul.  Es una playa bastante grande, con aproximadamente un kilómetro de longitud y con arenas doradas de textura semi-gruesa. La temperatura del agua es muy agradable, tibia, e invita a estar un buen rato en remojo.

La playa de la Romanilla está cercada por un maravilloso paseo marítimo que se encuentra, a su vez, rodeado por un montón de chiringuitos, bares, restaurantes, cafeterías…Además, La Romanilla dispone de todo tipo de servicios: aparcamiento, aseos y duchas, teléfonos, alquiler de sombrillas, alquiler de hamacas y tumbonas, servicio de limpieza, puesto de socorrismo, acceso para minusválidos… Y si lo que te apetece es hacer algo de deporte, debes saber que La Romanilla es una playa ventosa, por lo que se hace ideal para practicar todo tipo de deportes náuticos sin sufrir calores sofocantes ( submarinismo, accua jet, surf…).

La playa de Santa Marta

Playa de Santa Marta en Cangas. Fotografía de Paula Sánchez.

La playa de Santa Marta está situada en la península de O Morrazo, en Cangas (Galicia). La playa de Santa Marta es una playa chiquitita, semiurbana, pegada a la playa de Liméns y separada de ésta, únicamente, por un pequeño terreno rocoso. El arenal tiene unos 200 metros de longitud y unos 20 metros de anchura.

Su arena blanca se conserva en buen estado y sus cristalinas aguas atlánticas son manantial de vida. Santa Marta dispone de todo tipo de servicios, incluida una escuela de deportes acuáticos en la que puedes practicar paddlesurf y windsurf;  esta escuela también te da la posibilidad pasear en piragüa, en catamarán o en bicicleta.

Por la pequeña duna de Santa Marta pasa una ruta de senderismo que coloquialmente se denomina ruta de Liméns. La senda empieza en las playas de Liméns y Santa Marta, bordea la costa de la ría de Vigo y termina en Cangas. Nada más comenzar la caminata, el paisaje es un remanso de tranquilidad marítima con gamelitas multicolor extendidas a lo largo de la ría. Al poco rato de haber comenzado la marcha, As Furnas aparecen ante los ojos de los transeúntes. As Furnas son unas formaciones rocosas erosionadas por las fuerzas de las mareas que “están llenas del relajante sonido del mar”. Tras dejar atrás As Furnas, pasaremos por miradores naturales que esconden pedacitos de ría, y, al final del camino, nos esperarán la playa de Areamilla, la playa do Medio y una antigua ballenera abandonada.

La playa de Nerga

Playa de Nerga. Fotografía de Paula Sánchez.

La playa de Nerga está situada en el municipio gallego de Cangas do Morrazo, en la provincia de Pontevedra. Está ubicada dentro del Entorno Natural de Cabo de Home y tiene unas preciosas vistas a las Islas Cíes.

El arenal de Nerga es considerada una playa paradisiaca y prácticamente virgen. Tiene alrededor de 700 metros de longitud, aunque cuando la marea está baja Nerga se une a sus playas vecinas (la playa nudista de Barra y las playas de Melide y Viñó) formando una enorme duna salvaje.

Nerga es una playa de oleaje tranquilo y de arenas tostadas,  que se conserva en óptimas condiciones. El agua del mar es muy fresquita ya que es un arenal con mar abierto, bañado por el océano Atántico. En algunas zonas de la playa la arena se mezcla con piedras oscuras y con pequeñas embarcaciones de pesca, salpicando así las dunas de llamativos colores.

El arenal de Nerga está protegido por un  enorme pinar. Y, precisamente, es a través de ese pinar por donde podemos adentrarnos en  la ruta de senderismo de Nerga- Barra, pero si lo que uno deseo es dar un paseo más relajado, sólo hay que caminar distraídamente por la orilla de la playa y disfrutar del entorno.

A pesar de ser una playa alejada de la muchedumbre, dispone de todo tipo de servicios: parking, chiringuitos, puesto de socorrismo… y algunas ocasiones, incluso se puede disfrutar de espectáculos musicales en directo.Y por todo ello, en 2011 la Playa de Nerga obtuvo el distintivo de Bandera Azul.

El embalse de Beleña

Embalse de Beleña. Fotografía de Paula Sánchez.

El embalse de Beleña es un lugar de visita obligada para cualquier amante de los entornos naturales: del río y del monte. La cola de este pantano está situada en el pueblo de Muriel (Guadalajara), aunque la función de la presa es proporcionar agua a otra población, el Corredor de Henares.

La presa de Beleña (construida en 1982) es el alma del río Sorbe y forma parte del sendero europeo GR-10. Desde allí, cualquier caminante puede deleitarse con la hermosura de la Serranía. El camino desde Muriel hasta el embalse de Beleña es un paseo precioso que dura poco más de una hora. El sendero no es muy largo pero el recorrido vale la pena.

Entorno al río Sorbe nace un bosque en el que abundan los chopos, bosque en el que los cortados calizos rodean la cuenca del río formando cuevas (la cueva de la Vaca, la cueva del Gorgocil…) y sugerentes formas sobre las rocas kársticas. Además de las hileras de chopos que rodean las aguas del Sorbe, en el bosque, podemos encontrar enebros, robles carrasqueños y encinas.

Muy cerca del embalse, se encuentra la famosa cueva de Gorgocil, a la que se puede acceder en muy pocas ocasiones durante el año. Suele estar inundada por el caudal del río. Para entrar en la cueva es recomendable estar en buena forma física e ir con un guía que conozca bien la cueva. El recorrido es complicado, presenta grandes rampas ascendentes con más de 45 grados de inclinación y un pozo final de 8 metros.

La cascada de Ézaro

Cascada de Ézaro. Fotografía de Santiago Baz Lomba.

Aunque este lugar no es una playa, esta cascada es un monumento natural fluvial único en Europa. Y es su exclusividad, la razón por la que se hace interesante presentarla a cualquier lector entusiasta de la naturaleza.

La cascada está ubicada en el pueblo de Ézaro, municipio de Dumbría,  en A Costa da Morte. El salto, que pertenece al río Xallas, está rodeado de un entorno paisajístico de gran riqueza.

Sus aguas forman un chorro enorme con más de 100 metros de altitud. Y con el paso de los siglos, la fuerza erosiva del agua del río ha formado un sinfín de pozas de gran profundidad. Los lugareños las denominan “os pozos do Xallas”.

Desde los miradores de la cascada de Ézaro podemos contemplar el pueblo, la desembocadura, la playa y los montes que abrigan el final del río: el Pico de Peñafiel y el Monte Pindo. El mirador tiene diferentes terrazas a tres altitudes y en la más alta está situado el edificio destinado al tratamiento de aguas del embalse de Santa Uxía.

Durante casi tres décadas, la cascada de Ézaro estuvo al borde la desaparición debido a la explotación de la empresa Ferroatlántica. En abril del 2011, y tras una dura lucha del colectivo ecologista Ríos con Vida, la cascada del río Xallas volvió a la vida y comenzó a respetarse el caudal ecológico gracias a la resolución de Augas de Galicia.